martes, diciembre 24, 2019
79
Hay algo increíblemente satisfactorio con el estar cómodo consigo mismo. No me había dado cuenta que me sentía así hasta que alguien más me lo hizo saber (como siempre, me doy cuenta de mis progresos a través de otros). Muchas años pasé resignada a la ansiedad de vivir en este cuerpo y pensar con esta mente, luego entendí que la resignación no era la única opción pero después me desbordaba la angustia de no poder obtener el cambio que tanto necesitaba. Ahora, que veo que estoy al fin tranquila, que he obtenido lo que trabajé con empeño y esfuerzo, siento que ya puedo comenzar a vivir como el resto hace. Apenas estoy naciendo y, claramente, siento rabia al saber que voy de última pero es gratificante el ver que ya no estoy estática, al fin me estoy moviendo, avanzando.