La misoginia nunca se va. No creo vivir el momento en el que deje de odiar haber nacido mujer. Con este cuerpo y por ende con el cerebro que programaron para ser mujer. No he encontrado ninguna ventaja en ser mujer; las cosas que he podido disfrutar de ello siempre son armas de doble filo.
Me molesta tanto el hecho que los hombres no piensen que son hombres cuando piensan en cualquier cosa, pero uno, las mujeres, tenemos que pasar todo por una categoría aparte de mierda, donde todo es menos-peor-grave.
Crecer con padres que me implantaron que si me esforzaba lo suficiente podría tener todo en mis manos fue una bendición en parte porque me hizo realizar qué gran mentira es. Odio sangrar, odio morirme del calor porque debo taparme para que no vean mi silueta en la calle, odio que mi experiencia en la vida no sea nunca suficiente, odio que debo alzar la voz porque no quieren escucharme, odio que cuando lo hago soy irracional, odio ser sexualizada por todos los hombres con los que me relaciono, odio que el estar viva sea una amenaza para los demás.
Comprendo que no entiendan qué es vivir bajo un manto de hierro de prejuicios pero ¿por qué el hecho que los hombres no lo entiendan significa que no existe? ¿por qué el oprimido debe ser el empático? ¿por qué no puedo decirle al perro catre hijueputa que me morbosea en la calle, la basura que es? Estoy cansada de ser mujer. Esos que dicen que ser mujer es mágico sólo lo dicen porque: 1. es un mecanismo de defensa de toda la mierda que implica serlo. 2. son unos sapos malparidos.