No sé si fue el hecho que aparté mi terquedad y me di cuenta que no puedo más, o que cognitivamente me estoy deteriorando, que no puedo concebir una emoción correcta frente a las situaciones, no sé si fue un conjunto de todo eso. Tal vez, siendo sinceros, soy demasiado perezosa, demasiado perezosa como para llegar temprano, o al menos a tiempo, a algún lugar, demasiado perezosa para hacer los trabajos antes de dos días de la entrega sin importar la magnitud, demasiado perezosa para hacer los trámites que me eximen de toda culpa (porque, bueh, al fin y al cabo, soy una enferma mental, no tengo culpa de nada, no?). O, mi suposición favorita, soy una romántica, y estar "loca" es un estamento terriblemente trágico y bello. No sé si fue el hecho que (...) pero triunfaron los que querían verme no triunfar, y así es como no me matricularé a la universidad. Adiós Piaget, Vygostky, Bruner, y sobretodo, adiós Freud (te podés meter todo lo que querás en el trasero, seguro vos nunca saliste de la etapa anal, puto). Una despedida corta espero, porque qué vergüenza si la niña no termina la universidad.
Y como estoy deficientemente en mi parte cognitiva no tengo ni la mas mínima idea de qué inventarme a esa gente que me va a preguntar porqué dejé de estudiar. Al parecer decirles "ya me intenté suicidar tres veces y nada que lo logro, necesito un tiempo para planearlo bien" no es una buena idea.