lunes, agosto 22, 2016

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Me gusta acostarme en la cama con mi cabeza en el borde, y deslizarme poco a poco hasta que mi cuello queda descolgado. Me gusta la sensación de la sangre acumulándose en mi cráneo, el aumento de la dificultad al respirar, la perdida gradual de mi visión, como todos mis dolores físicos y mentales van desapareciendo cuando siento desmayarme. Como pareciese que estoy muriendo y mi cuerpo busca más oxígeno, como lucha para que la sangre deje de bajar a mi cerebro. Luego me incorporo y el aire quema mis pulmones al entrar en ráfagas, mi pecho se infla, la luz vuelve y de nuevo siento mis ojos llenarse de lágrimas, recordándome el dolor de estar viva. Me acuesto, mano derecha en mi muñeca izquierda tomando mi ritmo cardíaco. Espero que vuelva a su lento y casi imperceptible paso. Me acuesto en la cama con mi cabeza en el borde.